Diez consejos para traducir textos del español a la lengua maya

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San Jerónimo, padre de la Iglesia Católica, es considerado el patrono de los traductores en el mundo occidental. Foto de internet

En los últimos días comenzaron a abundar en los medios electrónicos, especialmente en las redes sociales, textos sobre el coronavirus COVID-19 traducidos a la lengua maya, una muy buena noticia.

A continuación les compartimos diez puntos prácticos que usamos en el Chilam Balam. Solo son unos puntos que tomamos en cuenta a la hora de realizar lo nuestro y que gustosos compartimos a los que hacen traducción en el área maya de Yucatán.

1. Lee detenidamente el texto hasta tener clarísimo qué es lo que se quiere comunicar. Léelo las veces que sea necesario.

2. Debes tener claro a quién va destinado el material que vas a traducir. ¿Es para Alfredo Barrera Vásquez, para Domingo Dzul, para Pedro Uc, Feliciano Sánchez….? ¿O al contrario, es para el hombre común del pueblo maya, de Abalá, de Tizimin, de Peto… ? Una cosa es muy improbable: que el material por traducir sea para quien lo manda hacer.

3. Identifica los pensamientos que se van hilando en el párrafo. En el texto impreso marca dónde comienza y dónde termina. Comienza a traducir pensamiento por pensamiento, nunca palabra por palabra. ¿Cómo dirías esta idea a tu familia mayahablante, por ejemplo? ¿Cómo lo dirías a un grupo de gente de tu pueblo, como si estuvieras en un reunión masiva?

4. Cuando ignores o dudes cómo se diría tal o cual cosa del español al maya, no consultes un diccionario de inmediato: mejor consulta a tus conocidos mayeros. Sin duda, alguno te marcará la dirección correcta. (Hecha manos al diccionario como último recurso.)

5. Cuando se trata de comunicar algo al pueblo es necesario condescender. Inflado por tu título universitario o en un afán competitivo con tus colegas, puedes fácilmente caer en la tentación de hacer una “traducción solo para ti”. Empleas aquí toda tu batería académica y de tus diccionarios pero cuando esto se da a conocer a la gente, la expresión más común será: ba’ax kisin tu yotaj u ya’al le máaka’.

6. A veces una sola palabra le da al traste a la información. Voces muy comunes en las traducciones “oficialistas” es a’almajt’aan, mola’ay, jala’ach… Serán traducciones muy chingonas. como se dice, pero nunca para el pueblo.

7. No temas hacer préstamos vulgares, expresiones que el pueblo ha hecho suyas. Tu prioridad es que tu público destino entienda a la primera el mensaje. (Los académicos dicen hoy: “es que los hombres del pueblo ya no saben hablar maya".)

8. Cuando traduzcas, hazlo como si lo estuvieras diciendo. No pienses mucho en el orden sintáctico. Confía en que tú eres quien sabe hablar maya y lo que estás haciendo ahora es escribirlo, nada más.

9. No te preocupes por la sintaxis en español. Ahora es solo un cascaron de donde has extraído la idea esencial y ahora la envuelves con otro ropaje para enviarlo a tu público.

10. La lengua maya tiene una respiración propia, un ritmo propio, una música. Si tenemos conciencia de su naturaleza también la imprimiremos en una traducción y “sabrá más a maya" que a una traducción literal del español.

POR José N. Ic Xec

José Natividad Ic Xec es director de elchilambalam.com y Mayapolitikon.com.

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