Cuando el día de la Madre Tierra no significa mucho para el mayahablante

 Fotografía de Bernardo Caamal Itzá / Quemas en las milpas mayas del sur de Yucatán

Los mayas yucatecos decimos ka’an para indicar el cielo, las altitudes, el espacio aéreo; para decir abajo, al ras del suelo, lo opuesto a las alturas, decimos kaab.  

Como en la mitología griega, Kaab es la Gea que está abajo y el Ka’an es Uranós –el cielo– que está arriba.  

 

Con los griegos aprendimos que Gea es “madre” y Uranós es “padre”, pero hasta ahí.

 

En la última década, a iniciativa de la ONU se celebra el Día Internacional la Madre Tierra (desde 2008, cada 22 de abril) entendida ésta como “el planeta”, y la finalidad de la celebración es cobrar conciencia de la necesidad de cuidar nuestro hábitat como género humano.

 

Para indicar Madre Tierra, ciertos sectores que se consideran a sí mismos interculturales, han adoptado la presunta voz quechua Pachamama, que a la gran mayoría produce reverencia pero que a muchos mayeros nos da un ataque de risa.

 

Hay dos razones inmediatas para explicar esta actitud: la primera, y la más radical, es que para el mayero promedio la voz pachamama no significa nada, es una palabra hueca; la segunda razón es que el mayero, esforzándose un poco, entiende la voz como “la espalda de tu mamá”. 

 

La idea de “planeta” y Madre Tierra no son categorías que tengan un lugar en la mentalidad del mayahablante. 

Kaab es la tierra que el hombre pisa, la extensión habitable, “hasta donde la vista alcanza”. Los diccionarios en lengua maya incluyen “mundo” entre sus acepciones, pero parece demasiado. Es difícil, al menos para el cronista, pensar en la burbuja azul terráquea mientras pronuncia yóok’ol kaab

 

Para indicar la tierra, el polvo en el puño, los mayeros decimos lu’um y de alguna manera también es sinónimo de kaab.

 

 “Lu’um tséentik wíinik”, dicen los koolnáal, los campesinos. Es decir: la tierra alimenta al hombre.  “Lu’ume’ ma’ u k’áatik u yo’och”, dicen otros para indicar que la tierra sin laborar no es un estorbo: “La tierra no pide que la alimenten”.

 

Asimismo, decimos lu’um para indicar nuestra tierra, nuestra patria: in lu’um, in lu’umil. Incluso podemos decir que lu’um es el kaab más cercano a mí. Con la que me relaciono, en tanto que el kaab en sentido estricto es el que “me contiene”, pero todavía sin llegar a ser “planeta”.

 

Entonces, ni lu’um ni kaab es planeta.

 

¿Y qué entiende un mayero por Pachamama? ¡Nada! Pero el cronista se inclina a creer que ésta equivale al lu’um maya, que tampoco significa “planeta". Pero que mejor lo digan quienes saben.

  

En sus oraciones los jmeen o sacerdotes mayas, cuando tienen que invocar a la madre, invocan a la par al padre. “Porque tu eres nuestra madre, bendita tierra; porque tú eres nuestro padre, bendita tierra”. (Desde luego no el kaab, sino el lu’um)  

 

Como quiera que fuera, desde aquí les deseamos ¡feliz día del planeta; feliz día de la tierra!

Ni madre sola, ni padre solo
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En sus oraciones los jmeen o sacerdotes mayas, cuando tienen que invocar a la madre, invocan a la par al padre. “Porque tu eres nuestra madre, bendita tierra; porque tú eres nuestro padre, bendita tierra”. (Desde luego no el kaab, sino el lu’um)

POR JOSÉ NATIVIDAD IC XEC

José Natividad Ic Xec es director de elchilambalam.com y Mayapolitikon.com.

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