La flor de la memoria de los mayas

Portada de Lool k'ajlay, de Pedro Pablo Chim Bacab

Portada de Lool k’ajlay, de Pedro Pablo Chim Bacab

El libro Lool k’ajlay (Flor de la memoria, en lengua maya yucateca), del petuleño Pedro Pablo Chim Bacab, es un homenaje a los sabios mayas, antiguos y modernos, y una advertencia a los que somos sus herederos o amigos, una urgencia a estar en guardia ante los peligros actuales que se ciernen sobre la cultura maya.

La lengua maya de Chim Bacab tiene resonancias antiguas, una fuerza contundente, sus evocaciones, su sintaxis y su espíritu nos remite a los antiguos sabios que escribieron los Chilam Balam, y más atrás a los sabios del Popol Vuh.

Una lectura libre de Lool k’ajlay, sin prejuicios (o momentáneamente desactivados), nos transporta a esas épocas doradas cuando los sabios mayas tenían la palabra y sus premoniciones y consejos estaban enriquecidos con el zoo y panteón del antiguo mundo maya, palabras que entonces podíamos comprender.

Es verdad muy triste la apertura de la obra, pues recuerda el advenimiento de un “idioma” extraño y un “entendimiento” extraño a nuestra tierra, un nuevo tipo de gobernar que asentarían sus reales en nuestra tierra, y nosotros que llegaríamos a ser pasto de los zopilotes que danzarán de felicidad. Nuestra debacle.

Pero Pedro Pablo no nos habla de lo que ya todos ya sabemos, sino de un “segundo” embate de los “ts’uul” (los hombres blancos) que sería el definitivo.

Tiempo atrás habían llegado los primeros blancos que intentaron destruirnos quemando nuestros dioses y nuestros libros sagrados, nuestros códices, y se apropiaron de nuestras tierras y nos hicieron esclavos; hoy día una nueva expedición ha desembarcado a nuestras orillas sin que nos diéramos cuenta y roen con fruición nuestra cultura, se relamen, saquean desesperados lo que nos ha quedado, y los zopilotes ya vuelan en círculos sobre nuestras cabezas.

La pregunta es ¿estamos preparados para afrontarlos y detenerlos?

El desenlace de la visión de Lool k’ajlay es esperanzadora, pero dependerá –como siempre lo ha sido– de la actitud que tomemos los mayas de hoy ante los nuevos colonizadores y saqueadores de la cultura maya. (Y cuando hablamos de mayas de hoy, pensamos en mayahablantes y en no mayahablantes, pero también en los amigos que son mayas de corazón.)

Lool k’ajlay, en lengua maya, es una lectura obligatoria moralmente para todos los mayahablantes y acaso nos descubramos en él, y abramos los ojos, y abramos la boca y actuemos.

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