Si no es posible hacerse oír, hay que hacerse leer: entrevista al poeta Lázaro Kan Ek

Vivir la cultura maya, único consejo que da a los jóvenes que se inician en la creación literaria, porque “no sirven de mucho los premios si son traducciones de pensamientos occidentales en lengua maya”.

Pedro Uc Be y Anahi Haizel de la Cruz, en la biblioteca Cepeda Peraza, Mérida, en la presentación Los otros cantos de la ceiba, una antología de poetas mayas entre se encuentra el escritor

Pedro Uc Be y Anahi Haizel de la Cruz, en la biblioteca Cepeda Peraza, Mérida, en la presentación Los otros cantos de la ceiba, una antología de poetas mayas entre se encuentra el escritor

–Te dieron el Premio Estatal de Poesía en Lengua Maya. ¿Qué significado tiene eso para ti como escritor maya y luchador social?

–La lengua maya es poética de origen, quizá es por eso que algunos tropiezan en ella y piensan que es confusa. Lo que hablan nuestros hermanos y hermanas en las comunidades es poesía, escasamente valorada por cierto. Va mucho más allá de las palabras, tiene óol, ánimo, vida y es ésa que tenemos qué potenciar; no sirven de mucho los premios si son traducciones de pensamientos occidentales en lengua maya.

–En el medio de escritores mayas que siempre están concursando por algún premio, procesos de los que me parece has estado siempre al margen ¿cómo te sientes ahora con este reconocimiento? ¿Cómo es que te animaste a participar en el certamen?

–Un detalle que me pareció interesante es que la convocatoria no pide traducción al español de la obra; me preocupa que en otras convocatorias y premios los jurados califiquen trabajos en español y el maya sea un pretexto que me parece una continuidad del colonialismo.

–No sabemos aún quienes leyeron y juzgaron tu trabajo. Pero como pensador independiente qué sentimientos te produce que otros (que quizás mi entiendan el tema) califiquen tus textos?

–A mí también me gustaría saber quiénes son.

–Háblame un poco sobre tu trabajo que presentaste.

Es un breve pensamiento sobre nuestros hermanos y hermanas que sufren el calvario de la migración por falta de oportunidades de trabajo y comida en este país. Trato de compartir el corazón impotente de quienes deciden ir a enfrentarse al muro de la ignominia del norte global; en la cultura maya tenemos una mariposa que se llama x majan Naj, se llama así precisamente porque busca siempre un espacio en casa ajena para cobijarse y los que hemos nacido y crecido como hijos del maíz entendemos que es una educación que nos dan nuestros Yuum de cómo debemos tratar y cobijar al extranjero. Lamentablemente para el capitalismo los valores no son humanos. sino monetarios, entonces trato de compartir el dolor de nuestros amigos y hermanos que en su rebeldía brincan el muro norteño de la humillación. Eso es lo que trato de decir en mis modestos versos.

Cuándo comenzaste a escribir y cómo es que te animaste a hacerlo. Sobre qué temas

–Fue una inquietud desde muy niño que mi padre me aconsejó, me decía que si no es posible hacerse oír hay que hacerse leer con un nombre falso, que debe ser más verdadero. Escribí siempre empujado por el dolor de la realidad y por mi fe y práctica maya. Mi padre me enseñó y encargó seguir con los ritos agrícolas a los Yumtsilo’ob en el que me llevaba cuando ofrecía su primicia en el rancho. Me hizo notar que las palabras bonitas vienen de las plantas, del agua, de la nube, de la tierra, del maíz, pero sobre todo del viento y que esa palabra solo es fructífera si es mujer-hombre. Así empecé a escribir esa su palabra que tocaba cada día mis puertas.

–Consejos para un incipiente escritor maya…

–Que viva la cultura maya.

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