“Desafiante”, la poesía maya de Marga Aguilar

POR YAMILI Chan Dzul, maestra y activista

Las maestras Yamili Chan, Gaviotra Rebeldía y Martha Ucán, en la presentación del poemario U juum u t’aan koolnáal

Diosbo’otik tumen bejla’e’ weyano’one’, tumen le ik’ilt’aanoba’ k’ucho’obo’ tin weetel; tumen Marga Aguilar Montejo tu ts’iitaj le ik’ilt’aano’oba’ tia’al k’ajsik bix u kuxtal le koolnalo’, ba’ale beyxan tia’al ma’ tu’ubsik le mayjo’ ich kool, ich k’ax k’abeto’on.

¿Por qué leí a Marga Aguilar? Porque el libro y sus letras me buscaban, o buscan a las personas. Dice Villoro que los libros son salvajes que no nosotros los elegimos sino ellos son quienes nos buscan.

Cuando Marga Aguilar recuerda que estos poemos le recuerdan a sus abuelos (a su familia y a su raíz) recuerda la importancia de la escritura, de la cotidianidad, de los mucho que hacemos y de la manera de cómo nombramos eso que hacemos. Muchos dicen que en sí las lenguas originarias son palabras poéticas, y sí, pero que en el fondo sólo dejan ver que hay formas particulares de vida, que sin esas prácticas y sin esas nuestras formas de vida mueren también las bellezas, como es la palabra, la palabra poética. Mueren la milpa, mueren los días de purificación, muere esta nuestra vida… en nuestros pueblos.

La importancia de leer poesía y poesía en nuestro idioma, leerlo se convierte en algo desafiante. Es prepararnos para el lenguaje escrito un lenguaje que no lo era, y también se vuelve desafiante que seamos más quienes podamos leer, escribir y transmitir en nuestro idioma maya,

La importancia de la poesía que nos enseña a leer, cuando voy leyendo poesía en maya y español puedes darte cuenta que hay diferencias, diferencias por su traducción, por su propio sentimiento, por cada palabra y por los tonos, pero la vida es leer y releer y es mejor cuando es sobre [nuestro contexto] y en nuestro contexto, cuandos lees chuj, cuando leer koolnal, sabes que algo se dirá de tu vida y de tu pueblo.

Es impresionante y muy valiosa la sensibilidad de Marga Aguilar, a través de la poesía, a través de unas cuantas palabras podemos –quienes no vivimos con el campesino– imaginar y acercarnos a esa vida, quienes estamos ahí a resistirnos a permanecernos ahí.

U JUUM U T’AAN KOLNÁAL

Marga Aguilar nos invita a transitar por la voz, por los susurros del campesino cuando siembra, cuando siembra con heridas, cuando espera la lluvia, esa voz que reza, que no se apaga y que se escucha ahí, en lo profundo del monte y en la casa.

P’IL IN WICH IN YUUMTSIL

Beyxan teen tin k’atik ti’ le yuumtsilo’obo k p’iil icho’ob.

Yo también pido a los señores del monte que nos abran los ojos, creo que puedo sentir esta petición que hace Marga, peticion que tiene que ver con saber pedir, pedir leer las estrellas, reguardar los conocimientos, alimentarse de los frutos de la tierra. Abrir los ojos para leer el mundo, para sentir la tierra, si la sentimos, si sabemos que somos de ella entonces podemos defenderla ti’ le peek’o’ob wi’ijo’ob u k’askuntiko’ob perros rabiosos hambrientos por destruir,

K’OJA’AN

Hablar del pozo no solamente como algo que se ve en los patios, sino como algo que conecta con lo existente en la naturaleza, como es el agua. Hace recordar que la naturaleza grita, que muchas veces nadia escucha.

TI’ YANI’I’. Ahí está

Hace recordar nuestra vida en tiempos distintos, una vida en el pueblo, un tiempo que tiene vida y nos ve pasar.

TU JUNAJ KU XÍIMBAL SÁAMSAMAL

Pensar y aprender del milpero de ochenta años que va y viene sólo, aprender de él.

K’A’AJSAJ U K’ÁAT YANTAL TU JUUNAJ

El recuerdo quiere estar solo en el monte, el monte que era mucho, ahora está cercado; ahora no hay campesinos ni niños cazando pájaros. Pueblos como mi pueblo donde el trabajo en el monte no es una opción, ¿por qué? Por muchas razones.

Claro y también Marga Aguilar dice ¡“lee”!: XOK LE KIINO’OBO’

Ahora leemos libros, las hojas, las palabras y es necesario hacer estas lecturas, pero también hay que leer el mundo y leerlo como nuestros abuelos lo hacían: con los sentidos, cuando se escucha, se habla y se observa atentamente. Aquí también nosotros tenemos una responsabilidad muy grande, somos responsables de la perpetuidad de lo nuestro, de lo maya, y necesitamos aprender a aprender de nuestros abuelos y de sus lecturas muy propias de la naturaleza.

U K’ÍINIL XMA’ SI’IPIL-día de purificación

Empezamos con U juum u t’aan koolnal, la voz del campesino, el campesino con sus sentimientos, con lo que vive y convive y su trabajo. Este libro de poemas nos lleva a reconstruir y a no olvidar que nuestro pueblo sigue vivo, resistiendo a los embates, a los despojos, que pareciera que la voz del campesino como si se estuviera apagando, pero sabemos que no es así: que la voz del campesino, de la familia, de las mujeres, de los niños, sigue fuerte y vivo, ahí en los pueblos.

Ahí en los pueblos es donde encontramos esta última poesía que Marga Aguilar nos escribió “u k’iinil xma’ si’ipil”, Día de purificación, en la vida milpera hay días de purificación, que con cada ciclo de siembra y cosecha, que con cada elote nuevo la voz del campesino se enciende, el pueblo, el campesino se prepara para cada uno de los momentos que implican estos ciclos y así la voz del campesino cada vez es más estruendosa, que nunca se apague U jum u t’aan kool náal.– Mérida, Yucatán, 9 de noviembre de 2017.

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