La televisión francesa muestra a los mayas de hoy

Yaxunah_jmeen

Jmeen de Yaxunah entrevistado por el equipo de France3TV. Funge de traductor el joven de camiseta a rayas. El Chilam Balam estuvo ahí ese día y presenció la entrevista.

El programa titulado «No te vayas a soñar», presentado por Tania Young en la televisión pública francesa France3TV da siempre la oportunidad de llegar al fondo de las cosas y conocer los aspectos escondidos de un país, entiéndase: los aspectos auténticos, no turísticos.

El programa «Yucatán y el país maya» no faltó a la regla: en 110 minutos mostró a los mayas de la Península de Yucatán, cómo sobreviven hoy, aferrándose a la vida y fieles a su cultura. 

En un primer momento, los espectadores recorrieron en los alrededores de Mayapán algunos  cenotes con Guillermo de Anda, arqueólogo subaquático de la UADY, con 38 años de experiencia en el ramo y más de 200 cenotes explorados. Estas cavernas son a veces largos pozos con entrada vertical, y otros con acceso minúsculo y escondido, y en el fondo enormes espacios poéticos con estalacticas, pasillos estrechos y huesos de víctimas de sacrificios.

El equipo de France3TV también mostró el rostro henequero de Yucatán. En la Hacienda San Lorenzo de Aké, propiedad de Andrés Solís, el público francés tuvo idea de cómo se cosecha el «oro verde », cómo se secan las fibras y cómo se fabrican las cuerdas que son usadas hoy, entre otras cosas, para coser los sacos del café que tienen que ser con fibras naturales, según la norma impuesta por la organización mundial del café.

En selva del estado de Quintana Roo, el equipo francés rastreó en la comunidad Tres Garantías cómo viven los chicleros. Sus protagonistas fueron Alfredo y Rubén, quienes aparecieron trabajando juntos para socorrerse mutuamente en caso de necesidad. Vimos el trabajador afilar su machete, le vimos treparse al tronco del chicozapote y cortarlo con surcos en zigzag, vimos la valiosa savia escurriéndose y vimos el látex producido por calentamiento, a fuerza de brazos, y al fin las barras de chicle marcadas que luego serán vendidas en Chetumal a la empresa Chicza que agrupa 56 cooperativas para hacer el primero chewing-gum bio, totalmente biodegradable, vendido en todo el mundo.

Un episodio tocó el tema que mantuvo en vilo el mundo a mediados de diciembre pasado: el 13 Baktún o «el fin del mundo que no fue». Los periodistas franceses recorrieron Mérida el 18 de diciembre haciendo intrevistas a transeúntes escépticos. Del 20 al 22 en Chichen Itzá primero con Rafael Cobos, professor en la UADY y director del proyecto Chichen Itzá. Asimismo, los periodistas  se toparon con un tropel de seguidores del New Age que habían venido a Yucatán con motivo de este « fin del mundo», y en Yaxunah (la primera casa, en maya) visitaron y conversaron con Nacho, un milpero apacible. Nacho y un jmeen se adentraron ese día al monte con el equipo de Frace3TV e hizo a una ofrenda de Saka’ a Yuum K’áax (divinidad del monte) antes de chapear su milpa, y sentenciaba con gravedad: «los mayas vamos estar aquí. »

En la casa de Nacho, un hijo suyo confeccionaba una máscara de madera.

Otros temas sobre Yucatán fueron tomados en la costa, en Celestún y Progreso. En Celestún los periodistas documentaron la belleza de los flamencos, asesorados por Alex, un ornitólogo. En Progreso dieron cuenta del Carnaval y llamaron su atención especialmente la jarana y sus peculiaridades, como los pasos y el baile de el Torito.

Completó el cuadro algunos episodios sobre Guatemala. En Guatemala visitaron San Andrés Itzapa donde vieron las bicimáquinas, inventadas en 1997 por César Molina (Maya Pedal), artefactos no contaminantes hechos a partir de bicicletas para paliar la falta de electricidad y levantar agua o desgranar. Asimismo, pasaron por Santiago Sacatepequez donde vieron la construcción de uno de los cometas gigantescos con motivo del Día de los Difuntos. Por último, nos mostraron el río Sarstún, con los Q’eqchi, a la « escuela del río », en donde se accede sólo en piragua, donde en el primero día de escuela hay una ceremonia de los puntos cardinales, y donde se cuenta en glifos.

El guía espiritual de la escuela, Gregorio, da la bonita lección final de este excelente programa variado y sensible : «Yo creo que la filosofia maya… es una ciencia del medio ambiente. Quiero que el mundo se dé cuenta que lo que es maya está presente, que no estamos muertos como lo dice mucha gente.»  París, Francia. Mayo de 2013.

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