"La medicina de los mayas vivirá siempre"

El médico maya Mario Euán muestra su libro, anoche en el restaurante Amaros, en Mérida

El médico maya Mario Euán muestra su libro, anoche en el restaurante Amaros, en Mérida

La medicina de los mayas no se extinguirá como muchos temen, sino que se perpetuará con las nuevas generaciones como ha estado sucediendo desde tiempos antiquísimos, afirmó esta noche el médico maya Mario Natividad Euán Chan en la presentación de su libro Medicina tradicional maya, respaldada por la organización U yits ka’an, en el foro cultural del restaurante Amaro, en el centro de Mérida.

Presentado por el presbítero Atilano Ceballos Loeza y el antropólogo social Miguel Güémez Pineda, el libro es un testimonio de que la medicina de los mayas vive y que es efectiva pero que sin embargo “hay que creer en ella porque si no, entonces no funcionará”, según advirtió el médico y jmeen natural de Tabi, Sotuta.

En el evento también estuvo la médica maya Sebastiana Cib Cauich, de San Simón, comisaría de Santa Elena que está a 15 kilómetros detrás de la zona arqueológica Uxmal. Ella aprendió el arte de curar de su abuelo y algunas otras cosas nuevas con Mario Euán, según explicó en maya, y enseguida refirió cómo cura algunos males.

Por ejemplo, el fogaje en los niños lo cura con hojas de naranja y otra yerba, hervidas juntas en un litro de agua, y hacer gárgaras. O cómo cura el reumatismo, que aprendió de su abuelo: hojas de ortiga y otras yerbas, calentarlas y machucarlas y colocarlas en la articulación, envolviéndola con un trapo. El alivio está garantizado a la mañana siguiente.

Pero el caso que llamó más la atención porque causó risa fue el de un paciente que había gastado alrededor de 60 mil pesos y no logró que le curaran una “sarna de perro”. Tenía picazón en todo el cuerpo, desde el cuero cabelludo hasta la planta de los pies, según contó Sebastiana Cib.

El evento comenzó a las 7 de la noche en la pequeña sala de Amaro repleta de amigos, interesados y la prensa. Recibía personalmente a la gente la propietaria del lugar y los iba acomodando a los asientos de modo que todo fluyera en orden.

Mario Euán, quien aprendió desde joven sobre las yerbas de su abuelo y de su padre, expresó su convicción de que los saberes mayas en este rubro se mantendrán muchos años más a pesar de las adversidades, como la falta de reconocimiento jurídico a los médicos mayas. Ejemplificó: cuando los españoles llegaron destruyeron libros y otras artes pero quedaron las raíces de esos saberes, y retoñaron de nuevo y dieron fruto. De igual manera nuestro “secreto” seguirá viviendo por medio de los jóvenes que lo están aprendiendo actualmente, especialmente en las sedes de la escuela de U Yiits Kaan.

Foto Pedro Abelardo Ic/ Presentación del libro Medicina tradicional maya, en Amaros. Miguel Güémez Pineda, Sebastiana Cib Cauich, Mario Euán Chan y Atilano Loeza. Abajo, a la izquierda, la anfitriona Olga Moguel Pereira

Foto Pedro Abelardo Ic/ Presentación del libro Medicina tradicional maya, en Amaros. Miguel Güémez Pineda, Sebastiana Cib Cauich, Mario Euán Chan y Atilano Loeza. Abajo, a la izquierda, la anfitriona Olga Moguel Pereira

Se jactó el médico maya de haber salvado a varias personas del suicidio solamente con el uso de yerbas y de haber curado a personas con diabetes que llevan muchos años con tratamientos sin curarse. “Cuando una persona declara su decisión de suicidarse hay tres días para impedirlo”, indicó Mario Euán. Y contó el caso de un médico del antiguo INI que pasaba una etapa aguda de depresión. “Lo llevé una tarde por el camino de Zavala (comisaría de Yaxcabá) y en el camino arranqué 13 gajos de la yerba curativa y no había terminado de olerlas todas cuando se puso eufórico. Cuando volvimos a las oficinas estaba cantando y se sentó a trabajar”.

La yerba milagrosa se llama ka’muuk’óolal, que quiere decir en lengua maya“la que devuelve la fuerza de ánimo”, y crece a las orillas de los caminos, lo cual demuestra la necesidad de no usar plaguicidas en las yerbas de los caminos porque causa un daño ecológico grave y quita una portunidad de vida.

Asimismo, Mario Euán declaró que cura la diabetes en 12 días. Para ello receta beber un té cada día. El tratamiento son de 12 sobrecitos de yerbas embolsadas, una cada día. Y contó el caso de una señora que llevaba 20 años con diabetes y quedó curada en 12 días.

Mucho antes, en su introducción, el presbítero Atilano Ceballos Loeza explicó que en el fondo lo que busca U Yits Ka’an es preservar la memoria en una época en que a la sociedad se le impone la amnesia, y criticó las políticas públicas que hacen mucho mal a la “farmacia viviente” que tenemos en las plantas.

El libro, que en el evento se vendió a 100 pesos, incluye más de 70 recetas, las imágenes a colores facilitará identificar la planta en cuestión por lo cual será innecesario buscar ayuda de otro médico, y las dosis y días están indicados, señaló Mario Euán.

  • jose miguel sandoval

    es muy interesante que se preserve la cultura y la botánica por medio de estos proyectos, donde se puede comprar el libro y que precio tiene

    • El Chilam Balam

      Apenas tenga una respuesta te la pondré en este lugar. Saludos.

Top