Cuatro grandes poetas mayas de la Península de Yucatán

POR EDGAR RODRÍGUEZ Cimé, del colectivo cultural “Felipa Poot Tzuc”

Jorge Cocom posa para el Chilam Balam, en el Gran Museo Maya de Mérida.

Jorge Cocom posa para el Chilam Balam, en el Gran Museo Maya de Mérida.

En la literatura maya contemporánea la poesía ocupa un lugar destacado en Campeche, Quintana Roo y Yucatán. De Waldemar Noh Tzec a Gerado Can Pat, este canto a la palabra es retomado por una serie de poetas de fines del siglo XX y principios del XXI  quienes prolongan el saber y la belleza provenientes del numen prehispánico y continuado por  los escribas de las dieciocho versiones del Chilam Balam.

Waldemar Noh Tzec es el poeta decano en la península. Profesor de primaria y secundaria, le han publicado poemas en español y poemas bilingües, es decir maya-español. Desde 1977 labora en el Subsistema de Escuelas Secundarias Técnicas, en Chiapas (trinchera educativa desde la cual se solidarizó con la lucha del EZLN por los derechos de los pueblos indígenas de Méjico).

De este poeta, “Cecilio Chí”, un canto glorioso al héroe maya de la colonia:

“Hermano

estoy de pie frente a tu sepulcro

vine hasta aquí a pedirte

me des permiso

para conversar contigo

para narrarte historias importantes

las batallas de la vida hasta la muerte de hermanos nuestros

así comienzo mi narración para ti…”

Briceida Cuevas Cob es nuestra poetiza mayor. Invitada frecuente a foros en otros países donde ha destellado ante fans y críticos por esa poesía tan existencial desde su propia cosmovisión: la maya. Briceida es la mejor poeta maya y no maya en el sureste de Méjico:

Para muestra, un botón de su poesía Noche de Eclipse:

“…En la oscuridad

una mujer,

la más embarazada entre las embarazadas,

aquella que no se prendió alfileres,

la que no se puso la pantaleta roja,

ni bebió el agua con que se lavó el metate;

aquella que se rascó las pupilas para que su retoño las tuviera más negras,

engulló (tragó) a la luna,

y mientras todos buscaban a la luna con la mirada en el cielo,

la mujer alumbraba al pueblo con la luz que desparramaba su vientre.”

Gracias a las entrevistas para mi libro Pensadores mayas contemporáneos conocí al poeta maya Jorge Cocom Pech. Me deslumbró su libro Mukult´aan in nool: Los secretos del Abuelo, por haber sido traducido y publicado en francés, así como también han sido traducidos al catalán, ruso, italiano, inglés, portugués, checo, rumano, hebreo y serbio otros fragmentos de su obra.

De Jorge, una joya, La casa de tu alma:

 

“Tu idioma es la casa de tu alma.                            Por eso,

Ahí viven tus padres y tus abuelos.                         no llores la muerte de tu cuerpo,

En esa casa milenaria,                                              ni llores la muerte de tu alma;

Permanece en el rostro de tus hijos,                         tu cuerpo,

Tu alma,                                                                    permanece en el rostro de tus hijos;

Hogar de tus recuerdos,                                            tu alma,

Permanece tu palabra                                                eternece en el fulgor de las estrellas.”

 

Finalmente, Gerardo Can Pat (+), de Tibolón, resulta el poeta mayor de Yucatán, pues como resalta el conocido lingüista Carlos Montemayor (+), una autoridad en los pueblos indígenas, “es uno de los más brillantes poetas en lengua maya, con gran profundidad en este idioma y con singular cadencia y musicalidad”.

De la inspiración poética de Gerardo, Te vas:

“Me lastima que te alejes,                                       Pero deseo que te vaya bien.

pues nunca pensé que esto hicieras.                       Corren lágrimas en estos ojos

Si por mi pobreza te vas,                                        que nunca te volverán a ver.

Ni siquiera a mirarme vuelvas.                               Se me acaba el aire junto con mi vida.

Te vas, yo me quedo.”

Mérida, Yucatán, 19 de junio de 2016.– de Mail: edgarrodriguezcime@yahoo.com.mx

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